Hijos del Odio

Únicamente cuando se pierde todo somos libres para actuar…

Quítense vacas que la vida es corta

February 9th, 2010 by Malatesta

He comprendido. He tardado demasiado en hacerlo, pero al fin se ha presentado de improviso, como el rayo que estalla en la lejanía. Han sido tiempos duros, tiempos en los que vagaba entre la luz y la oscuridad. Ahora parpadeo repetidamente para tratar de verlo mejor, pero sé que es tarea inútil, porque lo que caracteriza a esta clase de destellos de lucidez es precisamente que relumbran en el alma, y aunque cierres los ojos o desvíes la mirada siguen ahí. He visto que por muchas discusiones sin sentido, o por muchos enfados o errores, es vano intentar pensar que es el fin de algo cuando en ese algo ves una mirada, y no unos ojos deshabitados que por mucho que trates de encontrar en ellos una explicación, sabes que no la vas a encontrar. Vivo en la mirada, no en el vacío, y por eso desgarro los últimos jirones de mi cordura sintiendo algo completamente ajeno. La certeza —aún en la maduración de la consciencia— de ver en esa mirada el yermo desierto de la ingratitud y del tiempo perdido.

Ya no siento nada, es la indiferencia la que me acompaña. Ya no creo en finales felices cuando se trata de entregarse en cuerpo y alma a un objetivo por el que crees que vale la pena el sufrimiento. Que les vayan dando a todos aquellos necios que —entre palmaditas en la espalda y suspiros de borrego— decían saber de la existencia de la nobleza.

Algo está cambiando.

El tiempo…

February 4th, 2010 by Absal0m

“El tiempo acaba siempre borrando las heridas. El tiempo es una lluvia paciente y amarilla que apaga poco a poco los fuegos más violentos. Pero hay hogueras que arden bajo la tierra, grietas de la memoria tan secas y profundas que ni siquiera el diluvio de la muerte bastaría tal vez para borrarlas. Uno trata de acostumbrarse a convivir con ellas, amontona silencios y óxido encima del recuerdo y, cuando cree que ya todo lo ha olvidado, basta una simple carta, una fotografía, para que salte en mil pedazos la lámina del hielo del olvido”

LLamazares, Julio - ‘La lluvia amarilla

Programados

February 3rd, 2010 by Sireth

El empirismo nos enseñó a darnos cuenta de que la experiencia del dia nos convierte como persona, nos construye… de una manera u otra somos seres que nuestros hechos pasados han construido lo que somos… Eso no deja de ser algo asombroso y que a la gente le fascina…. Yo no lo veo asi, es mas, me parece lo mas triste y patético del ser humano…

Somos meros trozos de carne y hueso programado por lo que hemos vivido… no es asi? Seguimos patrones, “las cuales la psicologia se encarga de estudiar” puesto que, por ejemplo, dos jovenes que han vivido una dura y violenta infancia, tienden a ser las típicas personas normales que aparecen en todos los Telediarios que mas tarde un ataque de rabia y desmoronamiento interior reprimido acaban en un maltratador o en un asesino cualquiera… ¿y de verdad tenemos capacidad del libre albedrío? a veces lo dudo….

En la tele podemos ver hoy dia… Oh! Dios! El horror de la naturaleza provocado por el cruento terremoto de Haití!!! un terremoto de gran escala que ha provocado mas de 100.000 muertos…. ahora todo el mundo se hermana con el pueblo haitiano…. pero nadie tuvo en cuenta una cosa… Haiti existia antes del terremoto? por supuesto…. ¿ sabia alguien que era uno de los paises mas pobres de toda América? NO…. esa gente ya estaba bastante mal desde antes, pero la gente no le ha importado una mierda si se morian de hambre, solo si se morian de un terremoto… Ahora todos acuden como locos a ayudar, como si ahoar necesitasen la ayuda, cuando si la hubiesen tenido antes probablemente se habria evitado la catastrofe “un pais desarrollado implica estructuras mas solidas y prevision y prevencion de estas catástrofes” y justo ahora cuando se enteran de que haiti es una mina de petroleo….

Sin embargo, puedo basarme en que años atrás, catástrofes peores ha habido en todo el mundo con peores tasas de fallecidos… que no han ocupado mucho mas de 2 minutos de un telediario, mientras daban paso a la interesant y omnipresente crisis que vivimos…. Solo importan las muertes de Haiti… mola…

Pero eso no es lo mejor de todo… ahora viene la parte curiosa… Terremoto en Haiti es el tema de actualidad…. ¿Quién se acuerda ahoar de la Gripe A? NADIE, ha muerto, ya nadie tiene gripe A, nadie tiene miedo, nadie sale a la calle y evita el contacto, y aumentan la higiene, en los hospitales ya vuelven a citar a mi padre “como algunos ya sabeis, muy enfermo del corazon” para recetarle sus pastillas, cuando se ha tenido que tirar mas de 2 semanas sin tomarlas porque no le citaban para evitar colapso por la gripe A ” la última vez que no se tomo las pastillas le dio el ultimo infarto, casi definitivo, y solo fueron 2 dias de tomarlas… ojito con la sanidad”

Pues eso, la Gripe A ya no existe, ahora lloremos todos las muertes de Haití…. sigamos preocupados en nuestra crisis….

Mientras el pasado y los medios de comunicacion seguirán escribiendo nuestro presente y futuro, como si de un Dios determinista se tratase, sin nosotros tener apenas un minimo ápice de control sobre él, ni una pizca de librepensamiento, todos controlados, todos programados, como computadores que se les introduce órdenes y cumplen sin pensar en ello ni reparar si tiene importancia siquiera…

Sigo sentado en mi pequeño trono, observando y aprendiendo…

Como reza la misma fuente del cabecero de este blog…

Sois la mierda cantante y danzante del mundo

La estación

January 22nd, 2010 by Malatesta

¿Cómo se retoma el hilo de toda una vida? ¿Cómo seguir adelante, cuando en tu corazón empiezas a entender que no hay regreso posible, que hay cosas que el tiempo no puede enmendar, aquellas que hieren muy dentro, que dejan cicatriz?

Esta noche he visto al infinito perdiendo la mirada sobre sí mismo. Hace pocos minutos que has llegado inesperadamente entre brumas y silencio. Hoy he mirado tu foto otra vez. No tienes cara, lo sé. Te tomo entre mis manos y te veo sin vida, vacía como trozo de papel en blanco desechado. Eres un ser sin rostro, pero aún así te conozco, simbiosis perfecta de la resignada desolación. Estás arrugada, quizás por mí, quizás por él, o quizás por el tiempo. En realidad poco importa, porque te tengo de nuevo frente a mí fijando el vacío sobre mi ser, y cualquier razón que arguya para justificar tu regreso se me antoja vulgar y ante todo, estéril. Lo que importa no es ya tu presencia, ni el tiempo transcurrido, ni tú, ni siquiera yo mismo; intuyo la razón de tu presencia, mas antes de razonar lo inevitable voy a columpiarme de la mano de la intuición —ese ángel mujer que como un chispazo nos habita apenas un segundo antes de emprender el vuelo hacia lo desconocido— para poder remontarme al sentimiento primitivo. Ese calor que invadió mi ser nada más verte.

El problema se presenta cuando tratamos de racionalizar las sensaciones para ponerlas negro sobre blanco, piedra sobre piedra. Me balanceo en el divagar de la memoria y del corazón, y con cada latido vuelo más alto, cada vez más lejos del suelo, más inmaterial y más etéreo. ¿Cómo describir ahora lo que siento? Clavo los ojos a través de mis palabras y te veo de nuevo, pero son palabras inertes, en todas direcciones precipitándose ingrávidas como yo en este momento. Tan solo me rodean embriagándome con el aroma de la lluvia. ¿Qué decir? Vuelo cargado del más verdadero de los sentimientos, pero de qué sirve éste si no es para otorgarlo a los demás. Desgraciadamente estoy solo, y el saco continúa repleto, ansioso por ser vaciado para entregarte lo más grande, en lo más pequeño.

Desde lo alto todo semeja verse más sencillo, como si nada aquí arriba tuviera importancia. Realmente me gusta estar aquí, pues al menos flotando parecen los problemas menores de lo que son, y relativamente más llevaderos, porque sólo aquí arriba importan dos palabras, tú y yo. Continúo flotando en esta duermevela, se acerca la hora dorada. Aunque sólo eres un recuerdo arrugado en forma de foto estoy convencido de que sabes a qué me refiero. Es una lástima que no puedas verlo, algún día quizás subamos de nuevo hasta aquí arriba, y llegado el momento en lugar de darle la mano a una foto sin rostro pueda dártela a ti. Ese día, créeme, todo habrá merecido la pena, porque más allá de la distancia pasada nos cobijará la brisa del futuro…

Empieza a oscurecer, y las noches aquí en lo alto se vuelven melancólicas si el que las contempla lo hace en singular, por lo que comienzo el descenso. De vuelta al mundo real, de vuelta a ti sin ti, de sentarnos juntos y mirar al frente, más distantes aún de lo que podamos estar a cincuenta kilómetros. Me niego a renunciar, porque ahora sentado de nuevo con tu foto delante, caótica resignación, veo más claro que nunca que aquella vez que te besé sentí que no quería volver a besar otros labios que no fueran los tuyos, y la experiencia me ha demostrado cuán vacíos me resultan los demás si éstos no portan tu calor, la suavidad de tu piel, ni el brillo de tu mirada.

Así, en este umbral del adiós sin adiós, en esta noria de los pasos perdidos, en este punto y aparte en el que nos encontramos, me siento y miro al frente, pero sé —y sé que tú también lo intuyes— que nada acaba aquí, que sólo por lo conseguido hasta hoy por ambos, esta historia no merece terminar así, con tu foto arrugada y cada uno por su camino, sino que todo en esta vida que vivimos tiene bifurcaciones y cambios de vía.

Estoy montando en mi nuevo vagón; lo siento cálido, acogedor, pero sólo es apariencia. Aún así me siento en él y acciono la puesta en marcha. Es un paso necesario, difícil, pero bueno para ambos. Parto ya, pero antes de alejarme demasiado…

…Te invito, resignado recuerdo, a poner en marcha la locomotora. A separar para volver a unir —bajo el cartel del futuro— algo que nos ha traído hasta aquí. Esto no es más que una estación intermedia a la que hemos llegado sin percatarnos juntos. Salta del andén y sube rápido a tu tren, a fin de cuentas todos los caminos llevan a Roma… Allí estaré, siempre me ha gustado adelantarme a la hora prevista para poder verte llegar en primera fila. Me reconocerás rápido, sólo pregunta llegado el momento al ángel de antes, la intuición, y me verás al pie de la estación con una pizza bajo el brazo…

Recibe mi beso en este metafórico hasta pronto y se feliz en tu viaje.
Mañana tendremos mucho por vivir…

(Espero que la pizza no se enfríe) :P

Hablemos de Cine, LunaNueva

December 16th, 2009 by Absal0m

Vamos a hablar de la bella y la bestia versión Crespusculo, una conmovedora historia que enseña a nuestras adolescentes el ser egoístas y posesivas. Una película que llena las salas de niñatas “soy el centro del mundo”, chicas que quieren un chico amable, comprensible, guapo, fuerte, inteligente, simpatico, educado, bueno en la cama y ante todo rico. Como veis son realistas.

Voy a intentar ser breve. La película va de que el vampiro (Edward) deja a la chica (Pareja perfecta, ambos semi emos, a el no se le levanta y ella es frígida). La chica coge una depresión así que decide robarle la energía vital a otro ser y este es su amigo de la infancia Jacob (aka pagafantas). Durante meses y todo el metraje este la ayuda a que vuelva su buen humor, le arregla dos motos gratis (las primeras mierdas con dos ruedas que ella encuentra en el vertedero), la salva la vida varias veces (perdi la cuenta, Bella siempre encuentra alguna manera de matarse. Ella que es muy lista se dedica siempre a compensarselo llevándolo al cine o diciéndole que es muy hermoso, poniendo palote al pobre Jacob y su polla de hombre lobo.

Jacob deja de hablarla, ya cansado, y la tía va detrás de el como diciendo que no la puede dejar así, que le necesita, que prometió que nunca le haría daño a ella, poniendo mucho mas palote a Jacob… finalmente este finalmente la dice que es un hombre lobo (ya que como tuviera que esperar a que ella se diera cuenta tenía que esperar a Crepusculo 5) y la integra perfectamente en su comunidad. Este que ya no sabe de que maneras poner el torso para que ella le meta mano la acompaña a casa donde Bella decide besarlo y justo cuando lo va a besar llama Edward diciéndole al oído a Jacob “¡Toma coito interruptus!”.

Bella nada mas enterarse sale corriendo a encontrarse con su vampiro, al que le iba a poner los tochos 30 segundos antes. Al final cuando ella vuelve con su vampiro y Jacob la reprocha su conducta está le contesta “Sabes que siempre fue él (refiriendose a Edward)” y Jacob se queda pensando “Lo sabrías tú zorrona…”

Lo mejor de todo es ver a todas las chicas de la sala pensando “Ohhh, que bonito, ella ha hecho lo que debía” mientras todos los tíos de la sala piensan “Pedazo de calienta pollas”…

En fin.. lo dicho..

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